Der
ganze Prozess beginnt bereits vor Weihnachten. Die Kinder müssen aufschreiben,
was sie sich für das nächste Jahr wünschen. Dies machen sie in Form eines
Briefes, der zugleich ein Wunschzettel ist. Letztendlich sind es die Heiligen
Drei Könige, die entscheiden, ob und welche Geschenke die Kinder bekommen. Ihre
Entscheidung ist davon abhängig, ob die Kinder das Jahr über lieb waren oder
nicht. Es erscheint auf den ersten Blick schwierig, über jedes einzelne Kind
Bescheid zu wissen, aber irgendeinen Grund müssen die Spanier ja haben, die
Weisen aus dem Morgenland „Zauberkönige“ (los
Reyes Magos) zu nennen.
Wenn
ein Kind sehr lieb war, bekommt es viele Geschenke. Wenn ein Kind nicht lieb
war, bekommt es wenige, und wenn es unausgesprochen böse war, bringen ihm die
Heiligen Drei Könige Kohle (carbón)...
ich habe bisher aber kein so böses Kind kennengelernt, dass ausschließlich Kohle am 6. Januar bekommen hat.
Die
Ankunft der Reyes Magos ist heutzutage ein spektakulärer Umzug, der entlang der
Hauptverkehrsstraße, der
Castellana, zum Cibeles Brunnen führt. Diese Tradition entstand 1929. Es soll
aber Schriften geben, die von der Existenz städtischer Aktivitäten zum Empfang der ankommenden Könige seit mindestens 1844
zeugen. In der gegenwärtigen Zeit überfluten die Kinder Madrids, begleitet von
ihren Eltern, die Stadt, um die königlichen Prunkwagen der drei Reyes und ihrer
Helfer zu bewundern. Diese begrüßen die Madrilenen mit tausenden von Bonbons
und lassen sich bestaunen.
Nach
dem Umzug müssen die Kinder früh zu Abend essen und ins Bett gehen, um sich vor
dem bevorstehenden Tag voller Überraschungen und Geschenken auszuruhen. Die
Kinder dürfen nachts auf keinen Fall aufstehen, da die Heiligen Drei Könige bei
ihrer zauberhaften Tätigkeit gestört werden könnten. Bevor sich die Kleinen
schlafen legen, dürfen sie nicht vergessen, unter dem Tannenbaum oder auf dem
Kaminsims weihnachtliche Süßigkeiten zu
legen und ein paar Anisschnäpse bereitzustellen, damit sich die
Geschenkebringer zwischenzeitlich von der anstrengenden Nacht erholen können.
Wenn
Sie sich heute in Madrid befinden, verpassen Sie nicht den berühmten Umzug der
Reyes Magos, vor allem dann nicht, wenn Sie mit Kindern unterwegs sind
¡Ya vienen los Reyes!
En Madrid todavía hoy es Navidad. En España la Navidad no acaba hasta que sus
majestades los Reyes Magos de Oriente llegan para repartir sus juguetes entre
los niños. Esta visita anual es
siempre la noche del 5 al 6 de enero y esa noche todos los niños españoles se acuestan con la certeza de que los Reyes Magos, o
sus ayudantes los pajes, entrarán en sus casas para dejar los regalos que
previamente han pedido en su carta.
Todo el proceso empieza ya antes de Navidad. Los
niños han de escribir qué
regalos desean para ese ano y lo hacen mediante una carta en la que expresan
sus deseos. Son luego los Reyes Magos los que deciden cuáles de esos regalos
acabarán recibiendo y lo hacen en función de que los niños se hayan portado bien o mal este ano. Parece difícil saberlo
para cada niño, pero por algo
los Reyes Magos son magos...
Si el niño
ha sido bueno, tendrá muchos regalos. Si el niño ha sido malo tendrá menos regalos y, si ha sido excesivamente
malo, los Reyes Magos le entregarán carbón... aunque nunca he conocido a un niño que fuera tan malo como para solo
recibir carbón esa noche.
La llegada de los Reyes Magos a Madrid es en la
actualidad una espectacular cabalgata que discurre por las principales calles
del centro. Esta tradición comienza en 1929 pero existen documentos que avalan
la existencia de actividades en la ciudad para la recepción de los Reyes Magos
desde, al menos 1844. Actualmente, los niños de Madrid, acompañados
por sus padres, inundan la ciudad al paso de las carrozas reales de los tres
Reyes y de sus ayudantes los pajes que saludan a la ciudad repartiendo millones
de caramelos.
Después de la cabalgata, los niños han de irse a cenar y acostarse
pronto para descansar antes del día siguiente lleno de sensaciones y regalos.
Ningún niño puede despertarse
por la noche para no sorprender a los Reyes Magos en su mágica labor. Eso sí,
antes de acostarse, no deben olvidar dejar al lado del abeto o de la chimenea
unos buenos dulces navideños y
unas copitas de anís para los sufridos Reyes Magos ya que la noche, para ellos,
es muy larga y esforzada.
Si hoy está usted en Madrid no deje de visitar la
famosa Cabalgata de Reyes, sobre todo, si viaja con niños.
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